09 junio 2008

Reposar Sí- Reposar No

Reposar Sí - Reposar No. Aeropuerto de Praga, 2008

El reposabrazos, tiene una función, un sino, que queda patente en su nombre. Fueron creados para reposar, en este caso, los brazos.
¿Y qué?
Pues resulta, que esta función tan bien intencionada, pasa a secundaria cuando se trata del moviliario de los aeropuertos.
Parece bastante evidente, que allí, su primer objetivo es el opuesto, ya que se colocan para impedir un reposo más evidente que el de los brazos: el de todo el cuerpo en posición horizontal.
Además, suelen ir acompañados de otra medida disuasoria e igual de definitiva, como es la falta de continuidad entre sillas adyacentes, renunciando siempre al banco corrido.
No obstante, hay todo un movimiento en la red, que no renuncia a tan económica costumbre. El debate está abierto: cómo y donde dormir en los aeropuertos ahorrándote un nochecita de hotel...
En fin, estoy de exámenes, que las entradas se vean afectadas por esto es inevitable.
Además, durante este mes de junio, voy a bajar la frecuencia considerablemente, a uno o dos post por semana. Me quedan 3 y pienso ventilármelas este mes...
Abrazos.



4 comentarios:

alaluzdeunaluciernagaazul dijo...

Ay niño, como consigues esas luces y sombras??!
k foto más realmente maravillosa.

Un besitoe

Diluna dijo...

Holita! Si que se nota que estás de exámenes, tanto por el texto delirante-revolucionario como por la frecuencia de los posts. Desde aquí te deseo muchísima suerte!

Que nos licenciamooooooooos!!!

R0b3r dijo...

Muchas gracias Alfonso!!

me alegra leerte por mi rincón.
Pues yo soy de no a los reposabrazos en el aeropuerto..Si no quieren que duermas allí que vaya un vigilante y te lo diga :P

Un abrazo

Y mucha suerte con los exámenes!!!

Alfonso dijo...

Estabamos en un diciembre de praga, donde la trayectoria solar es muy baja. Cuando las nubes no se lo impiden, un sol potente y rasate puede generar luces y sombras bastante interesantes!

Me han comentado ya que este tipo de post ida de olla gustan más que otros más asépticos... jeje. En fin.

Gracias Alba, Luciérnaga, y Rober!