30 julio 2008

Diario de un Fiber (VII)

Las primeras filas de My bloody Valentine estaban espectantes. Muy pocos llevaban tapones, y para éste concierto hacían falta. Les iba a caer una buena dosis de ruido cercano al umbral de dolor...

Fiber (IV). Fib, Benicassim, 2008

Tras las fotos en el foso, me fui a ver el concierto a la grada, y desde allí no "pegaba" tanto. Me pareció hasta pelín aburrido y todo...
Eso sí, cuando ví que se acercaba la hora de La Casa Azul, tuve que salir de la grada y cruzarme todo el verde, y ahí sí que sufrí/disfruté la frontalidad de los altavoces...Despidieron con 7 minutos de puro ruido blanco, que me recordó a los finales de las mascletàs, con el suelo temblando por momentos...

En La Casa Azul había otro rollo mucho más festivo. Aquí, más que reventarte los tímpanos la música del escenario, lo hacían los que tenías al lado, y viceversa, ya que la gente no paró de cantar en todo el concierto. ("se trata de gritar", dijo Guille).
Fue de lo mejor del Fib. Opinión bastante generalizada entre los que llenamos la carpa.

Fiber (V). Fib, Benicassim, 2008

La Casa Azul. Fib, Benicassim, 2008

Continuará...