30 octubre 2008
28 octubre 2008
De Paseo
Él ya lo sabe, pero lo digo aquí para que conste públicamente: el 50% de la autoría corresponde a Carlos Martín. El tema está en que fue él quien vio al abuelo, quien me animó a probar un travelling desde el coche y quien levantó levemente el pie del acelerador para facilitar algo la tarea.
Todo pasó en 3-4 segundos: sacar la cámara de la funda, encenderla, activar la ráfaga, fijar una velocidad apropiada, apuntar , disparar, y rezar... Un dedo que se me hubiera resbalado, un segundo de duda, y adios foto. Pero en este caso... ¡salió bien! ,hasta enfocado, como luego comentaba con él.
Mi ráfaga es bantante lentorra y limitada a 3 (sí, en unas semanas cambiará con el nuevo cacharro ). Así que las otras dos no valen, lógicamente, pero en ésta me he permitido el lujo de respetar el encuadre original.
Gracias Carlos!
Todo pasó en 3-4 segundos: sacar la cámara de la funda, encenderla, activar la ráfaga, fijar una velocidad apropiada, apuntar , disparar, y rezar... Un dedo que se me hubiera resbalado, un segundo de duda, y adios foto. Pero en este caso... ¡salió bien! ,hasta enfocado, como luego comentaba con él.
Mi ráfaga es bantante lentorra y limitada a 3 (sí, en unas semanas cambiará con el nuevo cacharro ). Así que las otras dos no valen, lógicamente, pero en ésta me he permitido el lujo de respetar el encuadre original.
Gracias Carlos!
26 octubre 2008
24 octubre 2008
22 octubre 2008
Imparable

Imparable. Valencia, 2008
Después de la gasolinera, fuimos a unas vías. Allí montábamos nuestros escenarios sobre ellas, claro que de vez en cuando, unas cuantas toneladas a 100 kilómetros por hora nos invitaban a abandonar el lugar. Carlos sigue hoy en la gasolinera, sacándole partido a su marco.
Ésta podría considerarse una digna versión diurna del aquel tranvía en Praga.
El viernes más de éste photowalk.
Ésta podría considerarse una digna versión diurna del aquel tranvía en Praga.
El viernes más de éste photowalk.
20 octubre 2008
Compañeros de Photowalk

Tras una mañana haciendo fotos, y tras descargarlas en el ordenador, he confirmado lo que ya veía desde el visor: que hay una material muy interesante, en gran parte gracias al ojo y las ideas de Carlos. Además de eso, lo hemos pasado genial. No será el último. Siempre es un placer hacer fotos en compañía, me pasé gran parte del erasmus con Carlos Extensiones haciéndolo, y ahora lo echaba de menos.
Hacia la mitad del photowalk, se nos ha unido un gatito precioso, muy pequeño y cariñoso que nos seguía a todas partes. Parecía que tenía hambre el pobre, pero por no tener para darle, no teníamos ni agua. En medio de la nada, nos hemos planteado incluso llevarlo a una gasolinera (pero no la abandonada, claro), para comprarle algo. Ha sido dura la despedida con él, la verdad...
Habíamos acordado sincronizar las entradas del Photowalk, pero el colega se ha saltado ese acuerdo con una avanzadilla... que esta entrada sirva para devolvérsela...
¡Muchas gracias Carlos!
Nota: me gustaría aprovechar para hacerme eco, como ya hizo Helena en un comentario por aquí, del Photowalk que convoca la gente de Xataka Foto para este fin de semana, y al que muy a mi pesar, no voy a poder participar al estar fuera del país. Esperemos que al final se haga en Valencia, ya que de momento faltaba por coordinar esa ciudad. Desde aquí os animo a participar.
16 octubre 2008
Naves de la Cross

Esta joya arquitectónica Valenciana, olvidada, maltratada y ruinosa , es una de mis favoritas. Tenía claro que fotográficamente, quería utilizarla para algo.
Así que en pleno agosto, me fui con mi cámara para tantearla, y ver cuánto me podía dar de sí el lugar. Ésta es una foto de entonces.
Me gustó lo que ví, así que este fin de semana pasado, me llevé allí a Costa Este, para una sesión fotográfica. Ya he empezado a procesar las primeras imágenes, y el entorno estuvo a la altura de las altas espectativas depositadas. Pondré las imágenes por aquí cuando las empiezen a mover ellos, dentro de unas semanas.
Por cierto, una de las naves, la de hormigón, la están reconvirtiendo a iglesia, no exento ésto de polémica.
Así que en pleno agosto, me fui con mi cámara para tantearla, y ver cuánto me podía dar de sí el lugar. Ésta es una foto de entonces.
Me gustó lo que ví, así que este fin de semana pasado, me llevé allí a Costa Este, para una sesión fotográfica. Ya he empezado a procesar las primeras imágenes, y el entorno estuvo a la altura de las altas espectativas depositadas. Pondré las imágenes por aquí cuando las empiezen a mover ellos, dentro de unas semanas.
Por cierto, una de las naves, la de hormigón, la están reconvirtiendo a iglesia, no exento ésto de polémica.
13 octubre 2008
06 octubre 2008
Llueven Piedras

Una visita providencial de Luis a mi casa ha servido para darle un giro de 180º a la foto, y titularla de la manera que veís. Gracias amigo.
05 octubre 2008
Camino hacia la luz (II)

Cuando he cogido el metro en París, en Madrid, en Berlín, y en otras ciudades europeas, me he encontrado con una red ágil y rápida, que minimiza al máximo las esperas. El problema cuando eso pasa es que, en lugar de alegrarme por la llegada de mi tren, me pongo de los nervios pensando en lo mal que funciona ésto en mi propia ciudad.
Uno piensa que ésto es así, porque aquí en Valencia, la gente no lo utiliza tanto como allí, y no vale la pena invertir en el metro para cuatro gatos.
Pero está clarísimo que debería ser al revés:. pongamos aquí más vagones, reduzcamos la frecuencia de paso a 2-3 minutos, y mejoremos la velocidad. Después de eso, lo contamos a la gente a través de una buena campaña de publicidad. Con toda probabilidad, el metro se empezará a usar más, se recuperará la inversión, se reducirán los atascos y los problemas de aparcamiento. En definitiva , la gente llegará antes a sus destinos que es de lo que se trata.
Y para acompañar este bonito cuento de la lechera, os dejo una fotito realizada mientras esperaba mi cuarto de hora de rigor, en la estación de Colón.
Relacionado| Camino hacia la Luz (I)
Uno piensa que ésto es así, porque aquí en Valencia, la gente no lo utiliza tanto como allí, y no vale la pena invertir en el metro para cuatro gatos.
Pero está clarísimo que debería ser al revés:. pongamos aquí más vagones, reduzcamos la frecuencia de paso a 2-3 minutos, y mejoremos la velocidad. Después de eso, lo contamos a la gente a través de una buena campaña de publicidad. Con toda probabilidad, el metro se empezará a usar más, se recuperará la inversión, se reducirán los atascos y los problemas de aparcamiento. En definitiva , la gente llegará antes a sus destinos que es de lo que se trata.
Y para acompañar este bonito cuento de la lechera, os dejo una fotito realizada mientras esperaba mi cuarto de hora de rigor, en la estación de Colón.
Relacionado| Camino hacia la Luz (I)
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